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Entrevista a Israel Elejalde

israel-elejalde_okIsrael Elejalde aparece en la puerta del Pavón Kamikaze, en Embajadores, a la hora prevista. Quedamos a las 2 de la tarde, hora en la que muchos estarían tomándose el aperitivo pero él no tiene tiempo ni para eso y continúa trabajando. Me recibe en el mejor sitio posible: en la primera fila del teatro, en el centro, a solas, sin prisa y con el corazón abierto a cualquier pregunta.

Parece tímido, pero todas sus respuestas son de una profundidad abismal. Quizás necesite mirar hacia otro lado para concentrar toda su energía en esa respuesta precisa que parece buscar constantemente. Cuando le pregunto algo más personal, sí me mira a la cara, sonriente, como orgulloso de poder rescatar pronto ese tiempo libre que antes de abrir el Pavón Kamikaze, según él, podía cuidar más. “Una gran entrevista”, comenta cuando nos despedimos.

Nominado a los Premios Goya como Mejor Actor Revelación por ‘Magical Girl’  junto a Bárbara Lennie, una de mis musas en el cine… Nominado por ‘Veraneantes’ a un Premio Max como Mejor Actor. Has formado parte del reparto en series de televisión tan conocidas como ‘Amar en tiempos revueltos’o ‘Águila Roja. Ahora en el Pavón Kamikaze…

“El amor es la ficción más poderosa que los seres humanos creamos”

“En el verdadero amor, uno no puede desaparecer totalmente en el otro”

“Cuando se produce la ruptura del amor desaparece una parte de ese ser que eras tú y tienes la posibilidad de morir y volver a renacer para ser otro”

“Si no hubiera sido artista no sé qué hubiera hecho con todo el dolor que he sufrido”

“A la hora de actuar intento buscar el flujo de la vida, mi verdad, mi voz, intento hablar desde mí”

“El arte, en general, llega por inspiración”

 “Mi personaje favorito para interpretar es Hamlet, sin duda no hay otro”

“Mis rincones favoritos son la playa de Zahora en Cádiz y París”

“Mis directores preferidos son David Fincher y Godard”

“Mi sueño: poder celebrar el 10º aniversario del Pavón-Kamikaze”

¿Qué haces tan bien? ¿Cómo conseguiste un ‘Hamlet’ tan auténtico, dirigido por Miguel del Arco? ¿Es sólo cuestión de ensayar y ensayar?

No es fácil definir qué es lo que hace uno mismo. Yo intento buscar el flujo de la vida, mi verdad, mi voz, intento hablar desde mí. Decía Ricardo Piglia que “el estilo es la convicción absoluta en lo que uno hace” y yo intento encontrar esa convicción en lo que hago. Por supuesto tiene que ver con mucho trabajo y, como en casi todo lo artístico, con un factor de suerte.

La inspiración…

Efectivamente. A veces la tienes y a veces no. Pero es evidente que sin trabajo nunca podrás alcanzarla. Intento hablar de cosas que me tocan, intento exponerme en mis trabajos,  intento desnudarme en la medida de mis posibilidades. Hay gente que piensa que lo que hago merece la pena y otros que no, pero seguramente todos tienen razón.

En una entrevista reciente señalabas que “Tu dolor es lo que finalmente te hace artista”… ¿Por qué?

Si no hubiera sido artista no sé qué hubiera hecho con todo el dolor que he sufrido. Los artistas tenemos la posibilidad de poder convertir aquellas cosas que nos mueven en algo artístico y es una gran suerte. Cuando uno habla del dolor habla de las cosas que a uno le mueven, le remueven, le hacen pensar, le hacen sufrir o estar vivo según el momento. Decía Strindberg que “el artista es aquel que pone el foco donde los demás retiran la vista” y eso es un poco lo que define mi voz. Al final cualquier expresión artística tiene que ver con cómo tú ves el mundo e intentar compartirla con los espectadores.

En este sentido, Ana Wagener en su papel de ‘La voz humana’ ¿Crees que ha debido experimentar una situación parecida en su vida  para poder interpretar de forma tan brillante el papel de amada (desamada) que espera y que se deja el alma en el escenario?

No lo creo necesariamente. Es verdad que ayuda a reconocer lugares por los que uno ha pasado y eso está bien, pero a veces la labor del actor es observar las cosas. Si tuviéramos que pasar por todo uno no podría representar una herida de bala; sin embargo, es capaz de representar a alguien herido porque ha visto a gente en una película o donde sea. Tú lo que haces es imaginar qué ocurre. Para ser inglés no hace falta ser inglés. Igualmente puedo dirigir una obra sin ser mujer porque puedo imaginar lo que puede sentir una mujer también. También es cierto que si la persona ha reconocido determinados territorios te facilita en algunos casos la representación.

Por ejemplo…

Yo no creo en una representación si tú por ejemplo estás hablando de la muerte de tu padre y acaba de morir tu padre, te saldrá algo muy extraño porque no hay distancia para poder elegir, para observar. Eso de alguna manera te inunda. Creo que es importante mantener una doble atención sobre lo que te pasa pero no es necesario ni mucho menos.

¿Por qué Ana Wagener?

Me vino a la cabeza. El arte, en general, viene por inspiración. De pronto, me desperté un día en la siesta y me imaginé ‘La voz humana’ en esa ventana y llamé a Ana. Había algo en su rostro, en la voz de Ana que directamente me vino a la cabeza. Y, la verdad, creo que mi intuición fue acertada.

Una cama que se convierte en la propia tumba de la protagonista. Israel Elejalde… ¿Para qué sirve el amor?

¿Para qué sirve el amor? Es una parte de la vida. Es una pregunta irónica, bueno, más bien, bastante doliente que pongo en la obra porque el amor es la ficción más poderosa que los seres humanos creamos. Con el amor lo que todos hacemos es que imaginamos una vida, un afán de trascendencia y un intento desesperado de luchar contra la soledad que es evidente que está ahí siempre, vamos a morir solos, pero uno necesita pensar que no morirá solo, que tendrá algo a su lado. El amor es uno de mis temas favoritos.

¿Y el desamor?

Efectivamente, el amor y el desamor. A partir del momento en el que se produce la ruptura del amor desaparece una parte de ese ser que eras tú que estabas allí y tienes la posibilidad de morir y volver a renacer para ser otro. El desamor es algo muy doloroso pero permite una reinvención de uno mismo. Hay algo tan sumamente sencillo en las historias de amor que me parece que permiten de forma clara cómo explicar el mundo.

Un mensaje para aquellas personas que se encuentren una situación parecida a la de Ana Wagener…

Lo que plantea ‘La voz humana’ es un amor alienado, una persona que está alienada a alguien. En mi montaje se plantea para qué sirve el amor, pero Ana borra la R. “Para qué sirve el amo”. No está bien amar así. También hay una frase en el texto: “Te quiero más que a mi vida”, que encierra algo muy maligno. No puedes querer más que a tu vida, tienes que querer con mucha fuerza, tienes que amar a la otra persona, pero nunca más que a ti. Uno no puede desaparecer totalmente en el otro. En cuanto al mensaje, yo no creo en el teatro para dar lecciones, el teatro es un espejo. Uno hace preguntas y lo que me planteo es lo que puede pasarle a alguien que ame así y que sea el espectador el que elija si eso es un buen camino o no. Es una llamada de atención.

Tu película favorita y director de cine favorito

Es difícil… Me gusta mucho David Fincher, él maneja los tiempos como nadie. Me gusta muchísimo Jean Luc Godard, me parece un tipo muy divertido. Una película que me impactó hace poco fue ‘La caza’, de Thomas Vinterberg, me puso muy mal, y cuando uno va al cine quiere que le provoquen.

Totalmente de acuerdo… Tu personaje favorito para interpretar

Hamlet, sin ningún tipo de duda, desde que tenía 18 años es mi personaje favorito desde que decidí ser actor. Es Hamlet, no hay otro.

Tu rincón favorito

Zahora, en Cádiz, me fascina. Siempre que quiero descansos, sueño con la playa de Zahora.

¿Y fuera de España?

París, casi cualquier rincón de París. Soy muy francófilo. Me gusta muchísimo pasear por la capital francesa, sobre todo la zona de Odeón me fascina.

¿Te queda tiempo para tu vida personal? Me parece casi imposible cada vez que vengo al Pavón Kamikaze cómo exprimís el tiempo…

Ahora poco, pero espero que con el tiempo nos vayamos acomodando. Desde que hemos abierto el Pavón vivimos aquí de sol a sol.

Un sueño por cumplir…

Poder estabilizar el Pavón y que fuera un proyecto que se alargara en el tiempo. Por ejemplo el poder celebrar el 10º aniversario del Pavón Kamikaze. Es un sueño porque estamos luchando por ello y me gustaría decir algún día: Lo conseguimos.

¿Por qué no? (Risas)

MUCHÍSIMAS GRACIAS

 

 

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